Algunas personas son ilegales.
Las lobizonas no existen.
Estas dos afirmaciones son falsas.
Manuela Azul se encuentra atrapada en una existencia que resulta demasiado pequeña para ella. Como inmigrante indocumentada que debe huir de la familia criminal de su padre en Argentina. Manu se ve confinada a un pequeño apartamento y a una vida pequeña en Miami, Florida.
Hasta que la burbuja que la protegía estalla.
Atacan a su abuela adoptiva. Muchas mentiras salen a la luz. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas arresta a su madre.
Manu se queda sin hogar, sin respuestas y, ahora, sin cadenas que la aten. Investigará la única pista que tiene sobre su pasado: un misterioso emblema con forma de Z, que la guiará a un mundo secreto oculto en el nuestro.
Un mundo conectado con su padre muerto y su pasado criminal.
Un mundo sacado del folclore argentino, en el que la séptima hija consecutiva es una bruja y el séptimo hijo, un lobizón.
Un mundo donde sus inusuales ojos le permiten encajar.
Mientras Manu descubre su propia historia, sus raíces la llevan de vuelta a una ciudad maldita en Argentina. Allí aprenderá que no solo su residencia en Estados Unidos es ilegal… si no que toda su existencia lo es.
Lobizona es una novela de fantasía juvenil que combina el folclore argentino y su cultura para rendir homenaje y servir como vitrina para quienes no conocíamos sus leyendas locales, creando una crítica social bastante oportuna en nuestros tiempos sobre la inmigración y los ciudadanos indocumentados.
Sigue la historia de Manuela Azul, una chica de 17 años, inmigrante argentina indocumentada viviendo en Miami, que se encuentra confinada dentro de su apartamento debido a una peculiaridad bastante notoria en sus ojos.
Cuando su madre es arrestada por ICE y su suerte de segunda mamá es herida, Manu debe escapar para descubrir la verdad de su pasado y esto la lleva a vivir aventuras inimaginables con criaturas que jamás pensó que podrían existir.
“Por muchas que sean las fronteras que cruzamos, parece que no podemos dejar atrás el temor de no sentirnos a salvo en nuestros propios hogares.”
La fantasía aquí es usada como una metáfora para los problemas que se enfrentan en el mundo real.
Explorando temas muy actuales como la identidad individual, el sentido de pertenencia, las injusticias del sistema que rige al mundo, los roles de género, la sexualidad, la identidad de las razas mixtas o mestizos frente a un mundo que solo valora lo “puro”, el estatus migratorio y todo lo que conlleva el no pertenecer a ninguna parte y ser un inmigrante en un país que te ve como una amenaza.
Me parece interesante, cómo la autora tomó mundos de fantasía, y usó alegorías de criaturas como los hombres lobos o las brujas para hacer esta crítica social tan clara y precisa sobre lo que millones viven a diario.
“Al instante, es el mejor día de mi vida… hasta que se convierte en el peor.”
Aunque al inicio la pluma de la autora me pareció timorata con respecto a los temas que estaba tratando, tomó el vuelo suficiente para despegar una historia emocionante con giros inesperados y una trama que habla directamente al corazón de los que no son “ni de aquí, ni de allá”. Es fácil de leer y digerir, pero sobre todo magnética.
Logra construir personajes con los que podemos empatizar y sentir interés, sin importar si somos o no inmigrantes, esta historia también logra conectar con aquellos que sentimos que no podemos encontrar nuestro lugar en el mundo o los que alguna vez soñamos con despertar en un lugar distinto y más emocionante.
Tiene romances muy bien construidos, héroes reales, villanos odiosos que realmente se ganan tu disgusto y te deja con la necesidad de saber qué sucede luego.
Este es el primer libro de la serie Wolves of No World. La siguiente parte, Cazadora, ya está disponible también.
Me ha encantado el mundo que Romina Garber ha creado en Lobizona: las criaturas, los poderes y habilidades, los escenarios y personajes. Muy recomendable.
Mi Puntuación:
¡Hasta la próxima!

























