Como niño, vives tu vida con una intensidad y una pasión que será imposible como adulto. Tratamos de aferrarnos a esa sensación cuando vamos creciendo, pero empieza a irse. Se nos escurre entre las manos. Hay demasiadas responsabilidades. Demasiada presión. Demasiada vida vivida dentro.
No debo buscarla en libros, ni en imágenes, no debo buscarla en medio de mis cuadernos o en la punta de un lápiz cuando no me lo pide, no hace falta que revise mensajes o correos, ni que reviva sueños en mi memoria. No es necesario ver fotografías, o que vuelvan a vivir entradas antiguas, ni mucho menos que busque en el bolsillo de un anciano de 70 años con boleto del tren. Miré marcalibros, viejas dagas grabadas, armas de fuego antiguas de decoración y ya sin uso, una película de Narnia, e investigué sobre la inspiración.
Leí sobre los sueños, miré elefantes cantando en una sabana en lo que podría ser un paraíso, leí la letra pero nada me trajo una sola palabra a mi mente que pudiera escribir, nada nuevo. Una tarde sólo puse los dedos sobre el ratón y el teclado y ellos sencillamente empezaron a saltar como gotas de lluvia sobre el asfalto. Entonces se sació un poco mi necesidad de escribir y se quitó el ardor de mis manos... por ahora.
Meter las narices en los libros antes de sumergirme en la lectura es algo que para mí no tiene precio. Sentir el aroma de un buen libro es para mí el preludio de una gran historia. Libero al libro de su envoltura y desnudo el centro de su corazón para deleitarme con el aroma nuevo y puro. Cada libro posee un aroma diferente y singular, algunos aromas son similares, pero nunca iguales a los demás.
I- Era joven pero no ingenua; miraba impotente mientras tu te preparabas para irte y aún tengo el dolor que debo cargar, un pasado tan profundo que ni siquiera puedo enterrar aunque quisiera. Después de tanto tiempo nunca pensé que estaríamos aquí. Mi amor por tí era ciego, pero no pude hacer que lo vieras, no pude lograr que tú vieras que te amé más de lo que nunca podrás imaginar, y que parte de mi murió cuando te dejé ir.
II- Cuando vuelvas —si aterrizas sobre tus pies—, espero que encuentres un camino para volver hacia mí. Cuando vuelvas por aquí, yo estaré para tí, no tienes que estar solo con lo que estás pasando. Empezar a respirar y fingir una sonrisa es siempre lo mismo después de un tiempo, lo sé, estás cansado. Cargando con todo lo que has perdido, una imagen y todos los pensamientos, lo sé, los cargas sobre ti.
Extractos de las canciones:
Blind
Come Back Down
❤
















