Desde 2018 mi tracker de lectura ha sido Goodreads.
Allí registro todas mis lecturas, incluso aquellas que no reseño, y añado más libros a mi sala de espera.
Ese año me propuse leer 20 libros y sobrepasé mi meta leyendo 1 libro más de lo propuesto.
Ese fue el único año que alcancé mi meta de lectura auto-impuesta.
Los siguientes años subí mi meta a 30 libros y quedé muy lejos de alcanzarla. Luego, desde 2023 volví a mi meta inicial de 20 libros y aún así no he podido alcanzarla desde 2018... y, ¡Oye! ¡Eso está muy bien!
Leer se ha vuelto una especie de competencia en las redes sociales.
Pareciera que tiene más "credibilidad" o "valor" como lector quién compra o lee más libros al mes, no importa si no recuerdas ni un tercio de lo que has leído.
Pareciera que hoy todo se trata de números y no de disfrutar de una afición que debe nutrir y enriquecer el alma y la mente.
Cada uno de nosotros debería tener su propio sistema de lectura, eso sería lo más saludable. No es necesario ajustarnos a los patrones de alguien más.
Si con alguien debes compararte, es contigo mismo/a: con lo que fuiste ayer, con lo que lograste o lo que no, y siempre tratar de que eso te impulse a alcanzar una mejor versión de ti cada día, pero sin presiones, ve a tu propio ritmo en todo en la vida. De eso se trata.
Así que si hoy leíste más que ayer, celebra tus logros, pero si leíste menos, no te desanimes, nadie te está presionando.
La realidad es que el mundo no se detendrá si lees más o menos que el influencer viral de turno.
Mañana tendrás una nueva oportunidad para hacer y ser eso que quieres lograr.



















